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Después de hablar de los autobuses de Arequipa, os podría explicar como moverse por la ciudad en taxi, pero hoy os hablaré de las cositas interesantes que esconde esta bonita ciudad.

Arequipa Plaza de Armas

Arequipa Plaza de Armas

Empezaremos por su Plaza de Armas, que seria la plaza central. Es una plaza enorme envuelta por edificios no muy altos que tienen unas arcadas a pie de calle, por donde se puede pasear tranquilamente y protegerse del sol. En el centro de la plaza hay una fuente, la que está detrás mio, con una estatua conocida como el “Tuturutu”, personaje protagonista de una leyenda.

Basílica Catedral

En la misma plaza tenemos a un lado la Basílica Catedral de Arequipa y el museo de la Catedral. Algunos de los bares o restaurantes de la plaza, tienen una terraza arriba des de donde se pueden sacar muy buenas fotos, eso si, hay que subir muchos escalones.

Si seguimos por la calle la Merced, encontramos el Museo de Santuarios Andinos. En él está la famosa Momia Juanita, una niña que se “sacrifico” o se dio como ofrenda en una celebración en la cima de las montañas. Debido a la altura y Tº que hacia, se quedó completamente congelada y se mantiene en buen estado. (No se puede sacar foto de la momia porque los flash de las cámaras podrían alterar el estado de descongelación).

Si des de la Plaza de Armas nos marchamos por la calle Santa Catalina, a un par de manzanas encontramos el Monasterio de Santa Catalina. Un monasterio que fue fundado en 1579, privado y solo para mujeres. Muy interesante de visitar porque sus calles nos recuerdan a Andalucía. Muchas de ellas hechas con sillar rosado que proviene del volcán Misti y otras de sillar blanco proveniente del volcán Chachani. Decoradas de macetas colgantes con flores. Es apasionante dejarse perder por sus callejuelas y os aviso que se pueden sacar muy buenas fotos.

Calle Santa Catalina o Sant Francisco

En la calle Santa Catalina o la calle San Francisco que son paralelas encontraréis muchas tiendas de recuerdos, joyerías artesanales, restaurantes, bares y pubs. Hay mucha variedad y esta todo muy concentrado en esa zona, incluso los hoteles y hostales con más encanto. En otro post os citaré algunos nombres.

En cambio si queréis un tipo de tienda mas europea, tenéis un montón en la calle Mercaderes, es peatonal y queda a la derecha de la catedral si os ponéis mirando a ella.

Si queréis visitar un mercado tradicional, está el mercado San Camilo, situado unas calles más para arriba pero en diagonal, podéis mirarlo en Google maps o preguntar por allí, es muy fácil de encontrar. En este mercado veréis la variedad de fruta, verdura, frutos secos, tubérculos, etc. que hay.

 

También hay plantas medicinales o para hacer conjuros de magia, brujería, sacrificios… y si os apetece podéis sentaros en algún taburete y tomar un “jugo” (así le llaman al zumo de frutas) o batido delicioso con frutas naturales y hecho al momento.

Siempre existe la posibilidad de pillar una diarrea, pero yo tome un montón de jugos en distintos mercados o lugares, incluso en paradas en la misma calle y nunca tuve nada.

Veréis que la gente también come en el mismo mercado, pero el menú que ofrecen puede que no sea de vuestro agrado, básicamente porque no estáis acostumbrados a comer según que tipo de alimentos.

Menu mercado

Todo esto lo digo, porque en Arequipa es muy típico comer “chinchulines” que son las tripas e intestinos del ganado vacuno, “anticucho” que es el corazón y “cuy” al que nosotros llamamos conejillo de indias y lo tenemos en casa como mascota. Este último, la verdad es que todavía me da angustia solo de recordar las imágenes de alguien comiéndose uno. Además, es que lo sirven con las patas y la cabeza. Me acuerdo de la primera vez que vi a una persona comer un cuy… me alarmé porque pensé que se estaba comiendo un ratón común y me dio mucho asco. Dicen que es de las carnes más ricas en proteínas y no tiene nada de grasa, pero la verdad es que no podría comerme uno ni con los ojos vendados.

Normalmente esta carne se hace en “parrilladas” (BBQ). Yo solo os puedo decir que aunque no es de mi agrado comer esas cosas, me convencieron para probar los “anticuchos” y oye al final estaban riquísimos, eso sí, los comí en un buen restaurante.

Aquí termina mi post de hoy!!!