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Viaje a Arequipa

Arequipa, situada al sur de Perú y a 2500 m.s.n.m. Famosa por su piedra blanca por su centro histórico que es totalmente colonial, por sus calles adoquinadas y por estar rodeada de siete espectaculares volcanes, uno de ellos, el que está detrás mio en la foto. Este es Misti el más visible des de la ciudad. A su lado se encuentran Chachani, Pichu Pichu, Sabancaya, Hualca Hualca, Coropuna y Ampato. Extiste un lugar espectacular des de donde se pueden observar todos ellos, pero ya os hablaré de esto en otro momento.

En Arequipa estuve viviendo 3 meses y gracias a esto, pude conocer un montón de cosas de la ciudad y de su gente.

Empezaremos por hablar de sus habitantes. Los Arequipeños son gente muy amable, abierta, cercana, que adoran su ciudad, la cuidan y la respetan. De hecho consideran que Arequipa tendría que ser de un país a parte de Perú. Ellos me decían que entendían a los catalanes porque pensaban igual. Por lo general, son gente risueña y agradecida. Todo esto no quita que en Perú nunca sacas el «agua clara» de ningún asunto, jeje. Que siempre están dando rodeos y al final ya no sabes ni donde estas y que si no pides las cosa por su nombre, es decir, como le llaman ellos, no vas a conseguir jamás lo que quieres. Aquí os dejo algunas de las palabras:

  • Cubo (de basura o recipiente de agua) = balde
  • Basura = tacho
  • Tirar algo = botar
  • Tirar hacia uno mismo algo = jalar
  • Cuadra = manzana (no me refiero a la fruta)
  • Pasaje = billete de bus, avión, etc.
  • Boleta = tique de compra

El ritmo de la gente suele ser lento, perezoso… que en según que ciudades, sobretodo las del norte, no es de extrañar por el calor que hace. Pero los autobuses parece que estén de «rally». No es broma, entre ellos van a ver quien recoge más pasajeros e incluso hay un señor o señora que les indica en cada parada que compañía de autobús va por delante de ellos y cuanto rato hace que ha pasado. Siempre van con tanta prisa, que tienes que vigilar al subir porque solo poner un pie en el primer escalón, el bus arranca y, o te coges bien, o ya estas en el suelo. Normalmente en los autobuses siempre va el conductor y el cobrador, este último siempre esta en la puerta para abrirla, cerrarla, hacer entrar a la gente e indicarle al conductor si hay que parar o arrancar. Os lo explicare un poco mejor porque es muy curioso de ver. La verdad es que la mayoría de españoles que conocí en Perú me advirtieron que ir en bus podía ser muy peligroso, pero la verdad, durante esos dos años me moví más en bus que en taxi porque me parecía más seguro con respeto a los secuestros. En el bus me sentía acompañada y segura. Lo de estar expuesto a los robos era en cualquier sitio, no solo en el bus. Así que yo le recomiendo a todos los que vayan de viaje a Perú, que prueben un viaje en autobús.

Quiero que quede claro que todo esto que cuento es solo de los buses que van por dentro la ciudad. Los que salen para hacer trayectos largos de una ciudad a otra no tienen nada que ver.

Pues a lo que íbamos, empezaremos por los tipos de buses que podéis encontrar: están las «bans» que son furgonetas muy pequeñas en donde hacen caber 15 personas apretujadas, no recomendada para gente alta. Estas las introdujo en el país el anterior presidente, Alberto Fujimori. Luego están las «combis» que vienen a ser nuestros minibuses; si en la otra cabían 15 personas, en esta ya os lo podéis imaginar… y por último lo que nosotros llamamos autobús. Si puedo más adelante colgaré alguna foto o vídeo para que veáis como son.

Las paradas de buses, no están señalizadas, a veces el bus para en cada esquina. Cuando ves el bus que te interesa, solamente tienes que alzar el brazo y hacer un pequeño gesto con la mano para que te vean y allí miso o un poquito más adelante, según les vaya bien de parar, te recogen. Escucharéis como el cobrador saca la cabeza por la ventana y empieza a gritar todos los sitios de su recorrido y en ese momento tienes que estar muy atento, por si dice el que te interesa. Seguidamente el cobrador abre la puerta y empieza a gritar: «sube, sube, sube…» mientras da golpes con la mano en la corrocería del bus y si hay gente bajando, también gritará: «baja, baja, baja…» todo esto en cuestión de segundos y entonces se oye: «vamos!!» eso quiere decir que el último pasajero acaba de subir o bajar y el conductor ya puede arrancar. El cobrador cierra la puerta y empieza a decir: «pasajes, señor pasaje, etc…» mientras hace sonar un montón de monedas en su mano. Ha llegado el momento de pagar. Normalmente el billete cuesta 1 sol (moneda peruana), pero si quieres solo hacer un par de manzanas en bus, pagas medio sol y ya esta.

Otra de las cosas que me chocó más de ir en bus, es que la gente respeta mucho lo del asiento reservado. En todos los buses hay un par de asientos reservados a embarazadas, mamás con bebés, gente anciana o minusválidos y todos lo respetan, incluso vi muchas veces al cobrador, ayudar a subir a bebés o las bolsas de la compra de la gente mayor para agilizar el proceso.

Esto es todo por hoy, pronto os cuento más.